viernes, 27 de agosto de 2010

UNA MUJER


Una mujer hecha con papel y un lápiz, trazada entre cuadriculas pequeñas, tapizada con una sombra de carboncillo, entre líneas y tachones, el rostro de una diosa se marca en el reverso de un parcial, un pensamiento que elimina cualquier palabra llena de luz en los ojos de esta diosa de papel…

Así como cada mañana despierto con tu rostro entre mis ojos, suspirando, mi alma sangra, pues cada línea de tu cuerpo es una X en mi examen de amor, un error en todos mis sentimientos, y la pérdida de una carrera por tu calor, por tu belleza. Hoy ya todo es diferente, el papel que llevaba tus marcas se humedeció con las lágrimas que deslizaron por mis mejillas, te pegaste a mi piel, y entraste rayando las paredes de mi ser, dejando una mancha oscura llena de dolor y pureza, un sentimiento oculto y un borrón en mi vida. Ahora recuerdo, pues la vez que mis manos frotaron tu piel, me di cuenta que tú eres el corazón de mi alma, la parte derecha de mis antojos, y mi sueño favorito, eres un segundo de felicidad en mi soledad y la inspiración de mis escusas.

Camino entre tantas calles buscando la dirección de tus recuerdos en los cuales vivo, las sonrisas y los pucheros que te ocasiono por mis locurillas, pero así puedo decir que no busco el amor sino que quiero encontrarte a ti esa dama de lápiz y papel quien se ha convertido parte de mis dolores, de mis pensamientos y de mis aspiraciones, pero lo más bello es encontrarte al fin de este largo camino.

Quiero que cambiemos nuestras vidas, te regalo mi don de escribir por tu corazón, te cambio mi frialdad por tus suspiros, pero lo que verdaderamente deseo es que me des la oportunidad de cambiar tu vida, no prometo felicidad absoluta ni eterna, pero te llevaría a conocer la luna de mis pesares y el sol de mis amores, te dejaría sola en el cuarto de los sentimientos que tengo hacia ti. No tengo riquezas pero te doy mi corazón que es el tesoro más grande que existe en el universo, no prometo pasar toda la vida a tu lado pero sé que puedo cuidar de ti por toda la eternidad, pero lo que si te prometería es que te respetaría, te adoraría, y todos los días escribiría un poema en tu nombre, marcaria en mi cuerpo el motivo por el cual me enamore de ti, y al anochecer le diría al cielo y le gritaría al mundo que, de todo corazón, me siento muy feliz porque llegaste a mi vida y sin ser nada te he hecho suspirar con estas palabras, así me voy a dormir en tus ilusiones y queriendo soñar contigo mi muñeca, me enredare en el camino de tus deseos esperando algún día ser parte de tu vida… MI DIOSA DE PAPEL.